Historia del Poker: Layne Flack - II

Después de llegar al fondo en 2005 y 2006, Layne Flack se comprometió a encarrilar nuevamente su vida. Dejó de tomar en la mesa de poker. Dejó de frecuentar a algunos de sus viejos amigos. Contrató a un asesor para su vida. Comenzó a tomar más vacaciones. Y lentamente, las cosas comenzaron a mejorar. Pero en medio de todas estas mejoras, aún había períodos de auto-recriminación. Sintiéndose deprimido en noviembre del 2007, llamó a Phil Hellmuth, que le dijo que se subiera a un avión inmediatamente hacia Palo Alto.

Flack se quedó con Hellmuth por una semana entera. Vieron partidos de basketball y football y jugaron golf. Esta es la vida de Hellmuth y Flack ciertamente lo disfrutó, pero parecía aún más absorto por la serenidad de una vida tranquila.

Flack volvió a casa sintiéndose rejuvenecido, pero al llegar a Las Vegas descubrió que su casa había sido robada, se habían llevado todo. Después de hablarlo con Hellmuth, Flack decidió convertir un evento potencialmente negativo en uno positivo, aceptando la oportunidad de un nuevo comienzo. Durante los siguientes seis meses, vivió sin computadora ni televisión, una decisión que le trajo una gran recompensa.

"Fui capaz de mantenerme socialmente activo", dijo Flack. "Tengo que levantarme y hacer cosas todos los días. Solía sentarme en casa y jugar poker online y mirar televisión, pero al no tener nada en casa estaba forzado a hacer otras cosas".

Rodearse de gente y no de artefactos fue bueno para la mente de Flack. El es por naturaleza una persona gregaria, siempre hablando y riendo en la mesa. Su espíritu mejoraba, al igual que su nivel de juego, aunque sus resultados aún no lo reflejaban. "Lo ayudé en febrero, marzo, abril y mayo de 2008 y estuvo cerca en muchos torneos de poker", dijo Hellmuth. "No puedo decirte cuantas veces terminó en la posición 20 cuando había premios hasta el 18". Irónicamente, el regreso de Flack estaba dificultado por su sobriedad. Como Hellmuth lo dice, "Tiene que aprender a ganar cuando está sobrio".

Su juego comenzó a mejorar hacia finales del 2007, cuando entró en dos mesas finales del Doyle Brunson Five Diamond World Poker Classic. Entró a las World Series of Poker (WSOP) con más confianza de la que tenía en 2003. Llegó lejos en varios torneos, pero no logró premios. Entonces llegó el evento de $1.500 Pot-Limit Omaha with Rebuys.

Al final del primer día de torneo, Flack estaba séptimo con 189.500, pero debido a las recompras necesitaba llegar en el 12do lugar para que el premio le diera ganancias. Con solo dos mesas por jugar, bromeaba sobre su autoimpuesto hándicap. "Todos son ganadores menos yo, no es cierto?"

Sin embargo, el fue quien eliminó a Francisco Azares en 13er lugar para asegurarse ganancias. Súbitamente, se sentía como su viejo yo, sonriendo y haciendo bromas con su buen amigo Ted Forrest, que estaba en la otra mesa. Parecía lo justo el que Forrest fuera testigo del regreso de Flack, ya que había sido su mentor y amigo. De hecho, Flack vivió en la casa de Forrest por varios años, durante los cuales aprendió mucho del juego y de la vida en general. "Ted Forrest ayudó en mi juego más que ninguno y no lo sabe", dijo Flack. "Ted me enseñó mucho de la vida y no sabe que lo hizo, lo logré solo observándolo".

Un mano a mano entre los dos hubiese sido fascinante, pero desde el momento en que se sentaron tomaron direcciones distintas, Flack hacia arriba y Forrest hacia abajo. Después de la primera hora Flack había subido del quinto al primer puesto y un par de horas después Forrest quedaba eliminado.

Logró una gran ventaja en fichas, eliminó a Dario Alioto y Jacobo Fernandez del torneo de poker para llegar al mano a mano final con Daniel Makowsky. Con una ventaja de 6 a 1, Flack no daba nada por garantizado. "En 2005 tuve una ventaja similar al llegar al mano a mano con un novato en un torneo de pot-limit hold'em, por lo que nunca esta todo dicho. Pero estaba igualmente muy confiado".

Eliminó a su oponente en solo cinco manos. Ganó $577.725, la mayor paga de su carrera, así como su sexto brazalete, elevándolo a la elite, solo diez jugadores han ganado seis o más brazaletes en la WSOP. Pero para Flack representaba más que la medida de sus habilidades; representaba un nuevo comienzo.

Pero justo antes del comienzo del 2009 NBC Heads-Up Championship, la policía de Las Vegas presentó cargos por velocidad, no detenerse ante el pedido de la patrulla y conducir en estado de ebriedad. Su arresto y su borrachera pública durante el evento de $50.000 H.O.R.S.E. de la WSOP 2008, lo ponen nuevamente en su asiento en la montaña rusa. A donde lo lleva ese viaje, nadie lo sabe.